Esa mañana, me levanté con la motivación y seguridad que sería un excelente día.
Mi plan para ese día era que si mi cliente no me daba la cita, iba a salir como a las 8:30 a. m. rumbo a El Tejar, Chimaltenango, para atender unos asuntos de carácter familiar, pero como finalmente sucedió, si mi cliente me citaba, tendría que dejar el compromiso familiar para más tarde o, incluso, para el 20 de octubre pues también es es un día de asueto, pero realmente lo que me motivaba ir a El Tejar era de suma urgencia pues era un viaje que había estado postergando por un largo período de tiempo.
Desde las 7 de la mañana empecé a escuchar noticias en relación a bloqueos en las carreteras, un muerto en el Boulevard El Caminero por estar manifestando, manifestantes agrediendo a peatones que insistían en pasar para llegar a sus lugares de trabajo o estudio. Durante todo el tiempo que escuché noticias, nunca oí que mencionaran que la Calz. Roosevelt o la Carretera Interamericana estuviera bloqueada.
Llegué a las 9 en punto al negocio de mi cliente luego me dirijí al Centro Comercial Futeca Naranjo para atender su operación y en todo el trayecto seguía escuchando noticias alarmantes de todos los problemas que había con los manifestantes y las personas a las que estaban afectando.
Al terminar la transacción, nuevamente me dirijí al negocio de mi cliente para entregarle sus documentos, fue hasta que llegué a este lugar que escuché por primera vez (seguramente lo habían dicho con anterioridad pero no escuché la noticia) que la Calz. Roosevelt estaba bloqueada y que los vehículos no podían ni salir ni entrar de y hacia la Capital.
Al principio me entristecí porque pensé que seguramente la diligencia no la podríamos realizar, sin embargo, inmediatamente me puse en manos del Señor, le dije que Él sabía cuánto necesitabamos dirijirnos a El Tejar con mi Madre y que me ponía en sus manos y le pedía que "si era su voluntad" que me ayudara a salir de la Capital y que pudiera ir y regresar si ningún contratiempo.
Cuando llegué por mi Madre a casa, me dijo exactamente lo mismo: "Hijo, yo ya le expuse al Señor nuestro viaje, confiemos que si es su voluntad Él nos ayudará y no tendremos problema " Amén, le dije, y nos fuimos confiando en la Misericordia de Dios.
Enfilé por la Calzada San Juan y no pude pasar a la altura del Colegio Emiliani pues pensé salir por la Colonia La Brigada hacia el final de la Calzada Roosevelt.
Me desviaron por la Colonia Jardines de San Juan y con fe seguí tratando de salir por ese lado hacia la Calzada Roosevelt, seguimos escuchando noticias y platicando con mi Madre acerca de que ibamos confiando en Dios y que estabamos seguros que no tendríamos ningún inconveniente.
Justo antes de llegar a un semáforo en el que si se dobla a la derecha se puede llegar al Cementerio Las Flores, casi llegando a la última gasolinera que hay en la Calzada Roosevelt, escuchamos al locutor de la radio decir que "LA ROOSEVELT YA ESTABA DESPEJADA Y QUE EL CARRIL DE SALIDA DE LA CIUDAD CAPITAL ERA EL QUE MENOS PROBLEMAS TENÍA". ALELUYA !!!
Llegamos al final la Calzada Roosevelt y seguimos la Carretera Interamericana dirijiéndonos a nuestro destino, en todo el camino hasta llegar a San Lucas Sacatepéquez pudimos ver las largas filas de vehículos queriendo ingresar a la Capital, taxistas y camioneros imprudentes, como siempre, bocinando, pasándose sobre los arriates centrales, subiendo y bajando luces a los vehículos de enfrente, en fin, haciendo más difícil el caos vehicular, sin embargo, a las 11:30 hrs. con mi Madre ibamos felices y agradecidos con El Señor porque pudimos salir de la Capital y estábamos confiados que al regresar no tendríamos ningún problema.
Huelga decir que al retornar de nuestra actividad, como a las 5 de la tarde, NO ENCONTRAMOS NINGÚN PROBLEMA, HABÍA POCO TRÁFICO Y LLEGAMOS CON LA MAYOR TRANQUILIDAD Y BENDICIÓN DE REGRESO A CASA. AMÉN !!!
Queridos, esto es real, no me lo inventé.
No quiere decir que hoy sólo a nosotros nos bendijo Dios, se que habrán muchísimos testimonios similares al que les comparto, pero este es el mío y no quise dejar de publicarlo porque soy de los más convencidos que SI DIOS ES POR NOSOTROS, QUIEN CONTRA NOSOTROS ???
El diablo nos está atacando y muy fuerte, pero seguimos EL CAMINO, sabemos que no es fácil pero no estoy dispuesto a "volver atrás".
Así que vaya esta motivación para ustedes con mucho cariño y los animo a que sigamos adelante, confiemos ciegamente en El Señor porque sólo de esa manera estaremos seguros que estamos siendo TRANSFORMADOS A SU IMAGEN.
"Nosotros no debemos dejar de publicar lo que hemos visto y oído".
El Señor es nuestro refugio
El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,[a]
dice al Señor: "Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!"
Solo él puede librarte
de trampas ocultas y plagas mortales,
pues te cubrirá con sus alas,[b]
y bajo ellas estarás seguro.
¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!
No tengas miedo a los peligros nocturnos,
ni a las flechas lanzadas de día,
ni a las plagas que llegan con la oscuridad,
ni a las que destruyen a pleno sol;
pues mil caerán muertos a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
pero a ti nada te pasará.
Solamente lo habrás de presenciar:
verás a los malvados recibir su merecido.
Ya que has hecho del Señor tu refugio,[c]
del Altísimo tu lugar de protección,
no te sobrevendrá ningún mal
ni la enfermedad llegará a tu casa;
pues él mandará que sus ángeles
te cuiden por dondequiera que vayas.
Te levantarán con sus manos
para que no tropieces con piedra alguna.
NOS VEMOS EN LA CUMBRE !!!
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